
Misteriosa y elegante tras la mascara,
la Dama se transforma y se esconde,
mientras ensaya un divertido ritual,
para reir y bailar en la alegre fiesta del Carnaval.
Camina risueña entonando, una dulce melodia,
se arrebola, se emociona, rie en la danza que gira,
su compas y su vaiven la mecen cual sintonia,
y en toda la calle se escucha tan solo su algarabia.
Con su caminar alegre, colorido y vaporoso,
desfila cual bailarina y se eleva por entre la gente
-"Parece una mariposa", comentan algunos ojos,
pero sin ninguna duda, es la Reina del ambiente.
Se une por un momento al son de la mascarada,
hay princesas, caballeros, disfraces de mil colores,
todo es alegria en la calle para quedarse asombrada,
los payasos y corsarios, desfilan repartiendo amores.
-¿Dime encantadora dama, porque ocultas tu bello rostro?
pregunta con insistencia un atrevido arlequin,
-Es tiempo de Carnaval hasta en el lugar mas angosto,
y solo te dejare ver mi cara, si juntos llegamos a su fin.
Y asi juntos por las calles, van narrando sus vivencias,
- Para continuar con la danza, ponte dos petalos de rosas,
y vuela ligera y delicada, cual hermosa mariposa,
-Son dias de diversion, sin hacer reproche a la conciencia.
-Que las gentes vivan estos dias, hermosos del Carnaval,
proclaman a voz en grito las gentes de ese lugar,
las comparsas, las mascaradas parecen un vendaval,
-Que se unan por una vez Doña Cuaresma y Don Carnal,